Vivimos en un momento en el que las comidas con verduras no son muy populares. Esto puede deberse a que su calidad no sea la óptima en estos tiempos o simplemente porque nos cueste comer más verduras.
Parece que nuestro concepto mental de las verduras que nos vamos formando desde pequeños no es la adecuada, ya que las asociamos a una comida con un color poco atractivo y cocinado sin sabor. Idea que se nos va metiendo desde que comemos en el colegio.
La realidad es que ingerir verduras es esencial y lo mejor de todo ello es que si personalmente no os gusta su sabor, el paladar puede entrenarse para que llegue un momento en que os resulte un plato muy apetitoso. Esto lo puedes hacer a través de eliminar las comidas fuertes con mucho sabor para empezar a apreciar los sabores frescos y naturales de las verduras. Comienza por aquellos vegetales que te gusten más y varía su modo de cocinarlo – prueba crudo, hervido o a la plancha.
Es importante saber también cómo cocinar cada verdura pues podremos sacarles más partido, así que puedes empezar por buscar recetas de verduras en Internet o en libros de cocina donde te den ideas de cómo mezclarlas y de qué modo. Por supuesto siempre funciona el usar salsas para darle a tus platos de verduras un toque más especial y sabroso. Prueba con salsas de champiñones o de yogur por ejemplo.
¿Sabías que también pega desayunar verduras? Si por ejemplo te gusta tomarte de vez en cuando unos huevos revueltos, les puedes añadir algunos daditos de zanahorias o de cualquier verdura que te guste más. O prepararte un plato con tomate troceado junto con unas lonchas de pavo también puede ser una rica opción. Recuerda que la verdura también te la puedes beber así que si te preparas cualquier zumo por la mañana le puedes añadir remolacha o espinacas. Aunque te parezca raro, atrévete a probarlo.
Si la idea del desayuno no te acaba de convencer, siempre puedes probar a hacer una merienda sana a base de verduras crudas. Unos bastoncillos de apio, zanahoria, pepino, etc., tomarte unas rodajas de verduras deshidratadas como de calabacín o incluso tomarte unas tortitas de maíz junto con algo de verdura.
Ya tienes aquí unos cuantos consejos para que comer verdura no te parezca tan aburrido y recuerda que lo puedes mezclar con los platos que más te gusten.
Fuente: marksdailyapple
Imagen: Marcelo M. en Arte y Fotografía

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